• Tipo de vacaciones
  • Facilidades privadas
  • Otros
    • Ubicación
    • Información general
    • Actividades cercanas
    • Calefacción / enfriamiento

Mostrar filtros

Alquiler glamping Ermelo - 1 glamping

Recomendado El más nuevo Precio: de menor a mayor Precio: de mayor a menor Número de reseñas Mejor revisado Reservación instantánea disponible
Alquiler de
$114
Por noche

Landgoed Volenbeek

NL, Países Bajos, Güeldres, Ermelo 5 Duermen, 3 Dormitorios, (nuevo)

¿Conoce a un propietario de una glamping en Ermelo? Invitarlo / ella y ganar 200 €.
¿Conoce a un propietario de una glamping en Ermelo?
Invitarlo / ella y ganar 200 €.
Invitar anfitrión

Donde antes marchaban las legiones romanas, hoy puedes descansar

Escondido en el corazón de la Veluwe, la mayor zona natural continua de los Países Bajos, se encuentra Ermelo: un pueblo cuyo nombre se puede traducir como "bosques divinos" o "gran bosque". El nombre proviene de las palabras antiguas irmin (grande, divino o en referencia al dios germánico Irmin) y lo (bosque). Mencionado por primera vez en el año 855 como Irminlo, la historia de Ermelo se remonta mucho más atrás, con hallazgos arqueológicos de la cultura del Vaso Campaniforme y dos campamentos romanos descubiertos en la morrena al este del pueblo. El campamento más grande llegó a albergar entre 4.000 y 6.000 legionarios. Hoy, sin embargo, el ambiente es mucho más tranquilo. Ermelo está en la provincia de Güeldres, aproximadamente en 52.30°N, 5.63°E, a solo una hora en coche de Ámsterdam. El clima es templado, con veranos suaves e inviernos frescos, lo que lo convierte en un destino atractivo durante todo el año.

Por qué Ermelo merece un lugar en tu lista de vacaciones

Ermelo no es el típico destino base en los Países Bajos. Mientras muchos visitantes van a Ámsterdam, Utrecht o a las ciudades costeras, aquí encuentras algo más especial: una inmersión real en la naturaleza sin renunciar a la comodidad. El pueblo tiene su propia estación de tren, con salidas cada 30 minutos hacia Zwolle al norte y Amersfoort y Utrecht al sur. En coche llegas fácilmente por la autopista A28. El aeropuerto de Ámsterdam Schiphol, el principal aeropuerto internacional más cercano, conecta perfectamente en tren.

Lo que hace tan atractiva una casa o apartamento en Ermelo es la variedad de paisajes que tienes a la puerta. En pocos minutos puedes estar pedaleando por bosques antiguos, caminando por extensas zonas de brezo o relajándote en una playa de arena junto al Veluwemeer. El centro tiene un ambiente relajado y fácil de recorrer a pie, con bares, restaurantes y tiendas locales. Además, pueblos cercanos como Harderwijk y Apeldoorn son perfectos para excursiones de un día y amplían aún más las posibilidades.

Si vienes de EE. UU., Reino Unido, Irlanda, Australia, Alemania, Francia o Bélgica, Ermelo te ofrece una experiencia neerlandesa auténtica, muy distinta de los destinos turísticos masificados. Reserva tu alojamiento en Ermelo y regálate espacio, silencio y siglos de historia acumulada.

Lugares que no esperabas encontrar aquí

La ciudad más pequeña de los Países Bajos

A solo cinco kilómetros al este de Ermelo está Staverden, que recibió derechos de ciudad en 1298 del rey alemán Rodolfo. A pesar de esas ambiciones medievales, nunca llegó a convertirse en una ciudad propiamente dicha. Hoy apenas cuenta con unas pocas decenas de habitantes y es oficialmente la ciudad más pequeña de los Países Bajos. La finca de Staverden incluye un castillo, jardines con pavos reales blancos, una capilla y la acogedora Stadsbrouwerij Staverden, una cervecería artesanal ubicada en la antigua casa de carruajes del castillo. Es un lugar de cuento que parece fuera del tiempo.

El bosque de los árboles danzantes

El Speulderbos, en parte dentro del municipio de Ermelo, ha sido declarado el bosque más bonito de los Países Bajos por la Comisión Forestal Neerlandesa. Cerca de la aldea de Drie, unas 300 hectáreas de hayas y robles centenarios han crecido con formas retorcidas y caprichosas. Estos árboles torcidos no se talaron en el pasado porque no servían para construir barcos, y así acabaron convirtiéndose en los llamados "árboles danzantes". La leyenda dice incluso que son jinetes malditos transformados en árboles. En otoño, el suelo se cubre de setas y musgo, un paraíso para fotógrafos y amantes de la naturaleza.

La Ermelosche Heide y su aprisco

La Ermelosche Heide es una enorme extensión de brezo que en agosto se tiñe de un espectacular color púrpura cuando florece. En medio se encuentra la Schaapskooi de Ermelo, hogar de unas 300 ovejas de brezo de la Veluwe. Casi a diario, las ovejas salen al campo con su pastor y sus perros. Junto al aprisco hay un centro de visitantes donde puedes aprender sobre el ecosistema local, las abejas y el procesamiento de la lana. También puedes ver antiguos túmulos funerarios repartidos por la zona, algunos con más de 4.000 años de antigüedad.

Una playa junto al lago con espíritu surfista

Quizá no esperas encontrar surf en el centro de los Países Bajos, pero Strand Horst, la zona recreativa a lo largo del Veluwemeer dentro del municipio de Ermelo, es uno de los mejores lugares del país para hacer surf y kitesurf. Las aguas poco profundas y seguras del Wolderwijd son ideales para aprender. También hay un ferry que cruza el Veluwemeer entre la playa de Horst y Zeewolde, exclusivo para peatones y ciclistas. La zona recreativa abarca unas 160 hectáreas y es de acceso libre los 365 días del año.

Festivales de música y tradición ecuestre

Ermelo acoge una sorprendente variedad de eventos culturales. La Fete de la Musique, el festival Multipop y el International Boogie Woogie Festival se celebran aquí. Si te gusta el deporte, te interesará saber que el Centro Ecuestre Nacional de la federación neerlandesa KNHS está en Ermelo y organiza campeonatos europeos y mundiales de doma. Incluso clubes de fútbol de primer nivel como el Valencia CF y la selección nacional de Portugal han usado Ermelo como base de entrenamiento de pretemporada.

Cinco planes que no salen en todas las guías

  1. Sigue la ruta de historia cultural por el Speulderbos. Este sendero señalizado te lleva junto a túmulos de 4.000 años, atraviesa el bosque de los "árboles danzantes" y llega al misterioso Solse Gat, un profundo pozo rodeado de leyendas sobre un monasterio hundido cuyos monjes, dicen, vagan a medianoche.

  2. Prueba cerveza artesanal en Stadsbrouwerij Staverden. Ubicada en la antigua casa de carruajes del castillo, esta cervecería ofrece degustaciones, visitas guiadas y cervezas de temporada. Acompaña tu cerveza con productos locales en la terraza con vistas a los jardines del castillo. Un plan perfecto si te gusta la cerveza y la historia.

  3. Toma el ferry desde la playa de Horst hasta Zeewolde. Este ferry exclusivo para peatones y ciclistas cruza el Veluwemeer y te ofrece una perspectiva diferente del paisaje, dejándote en la provincia de Flevoland, la tierra más nueva de Europa, ganada al mar en el siglo XX. Lleva tu bici y conviértelo en una aventura entre provincias.

  4. Visita la Schaapskooi al amanecer en temporada de corderos. En febrero y marzo el aprisco se llena de corderitos y sus madres. Llega temprano para ver cómo el pastor prepara el rebaño y para disfrutar de los senderos casi en soledad. En el piso superior del centro de visitantes también hay una colmena de observación donde puedes ver de cerca una colonia de abejas en plena actividad.

  5. Descubre el molino De Koe en el centro. Este molino clásico de 1863, llamado de forma curiosa "La Vaca", fue alcanzado por un rayo y parcialmente destruido por un incendio en 1990. Tras una restauración minuciosa, volvió a funcionar en 2008. Su historia refleja el espíritu resiliente de la comunidad de Ermelo.

Consejos prácticos para tu estancia

  • Ermelo es ideal para moverte en bici. La zona cuenta con una amplia red de cruces ciclistas numerados que te permite planificar rutas de cualquier distancia sin perderte.
  • La mejor época para ver el brezo en flor es agosto. Para disfrutar de los colores del bosque, apunta a octubre y noviembre. La primavera, de abril a junio, es perfecta si buscas clima suave y temporada de corderos.
  • No es imprescindible alquilar coche gracias a las buenas conexiones de tren y a la infraestructura ciclista, pero puede ser útil si quieres explorar más la región de la Veluwe, con lugares como el Paleis Het Loo en Apeldoorn, el Museo Kroller-Muller o el parque de primates Apenheul.
  • El Parque Nacional De Hoge Veluwe, una de las reservas naturales más famosas del país con 5.500 hectáreas de bosque, brezo y dunas móviles, está muy cerca. La entrada incluye el uso gratuito de las famosas bicicletas blancas del parque, unas 1.800 en total.
  • En el centro de Ermelo tienes opciones gastronómicas para todos los gustos, desde casas tradicionales de tortitas neerlandesas hasta restaurantes asiáticos y bares de tapas.

Un pueblo con nombre de dioses, pensado para mortales que necesitan desconectar

Ermelo es uno de esos lugares que te sorprenden. Tiene los bosques profundos y las extensiones de brezo con las que sueñas, playas junto al lago que no sabías que existían en los Países Bajos y una historia que se remonta a las legiones romanas y la mitología germánica. Es accesible desde las principales ciudades y aeropuertos del país, pero aun así se siente remoto y auténtico. Reserva tu alojamiento en Ermelo y adéntrate en un paisaje donde los árboles antiguos parecen bailar, la ciudad más pequeña del país elabora su propia cerveza y el ritmo de vida se ajusta al paso tranquilo de un pastor y su rebaño cruzando el brezo púrpura.

Soporte