Overijssel, Kallenkote 5 Duermen, 3 Dormitorios, (nuevo)
Escondido en la frontera entre Overijssel y Drenthe, Kallenkote es uno de esos lugares de los que casi nadie ha oído hablar, y justo ahí está su encanto. Este pequeño pueblo lineal, conocido en neerlandés como lintdorp, se extiende a lo largo del río Steenwijker Aa y cuenta con apenas unos 300 habitantes. Aparece por primera vez en mapas alrededor del año 1200 con el nombre de Collencoten y conserva una autenticidad que los grandes destinos turísticos no pueden ofrecer. Si buscas una base tranquila y fuera de lo común para tus vacaciones en NL, reservar un alojamiento en Kallenkote te coloca en el corazón de algo realmente inesperado.
Kallenkote se encuentra en el municipio de Steenwijkerland, en el noreste de NL. Sus coordenadas son aproximadamente 52.79°N, 6.17°E, justo en el punto donde los suelos arenosos de Drenthe se encuentran con los paisajes de turba de Overijssel. La ciudad más cercana es Steenwijk, a solo 3,5 kilómetros al oeste, con estación de tren en la línea Arnhem-Leeuwarden. Ámsterdam está a unos 120 kilómetros al suroeste, así que puedes llegar en menos de dos horas en coche. Si vuelas al aeropuerto de Schiphol, puedes combinar la visita con un recorrido panorámico por el campo neerlandés.
Hay muchas razones para elegir un alojamiento en Kallenkote para tu próxima escapada:
Kallenkote alberga la Kallenkerkje, construida en 2014 en De Maargies Hoeve, una granja multifuncional. Lo especial de esta diminuta capilla es que no pertenece a una sola religión. En su interior encontrarás una Biblia, un Corán, una estatua de Buda y una menorá judía, todos juntos. Fue construida por el agricultor local Lu Nijk junto con participantes de programas de actividades diurnas en la granja. Es un símbolo único y conmovedor de inclusión.
En pleno pueblo se encuentra el Dierenpark Taman Indonesia, el primer y único zoológico indonesio de NL. Alberga más de 50 especies de aves y varios pequeños mamíferos asiáticos, además de exposiciones culturales sobre Indonesia. Su restaurante sirve platos indonesios preparados con especias cultivadas en su propio jardín tropical. Es un rincón inesperado del sudeste asiático en el campo neerlandés.
Aunque hoy parece un lugar apacible, Kallenkote vivió momentos duros durante la guerra. En febrero de 1944, un caza alemán derribó un bombardero británico sobre el pueblo, causando la muerte de sus siete tripulantes, que ahora descansan en el cementerio general. El 13 de octubre de 1944, seis hombres locales fueron ejecutados sin juicio por fuerzas nazis. El Herdenkingsmonument 1944, situado en el brezal, honra la memoria de estos seis vecinos. Es un recordatorio sobrio pero importante de la resiliencia del pueblo.
Kallenkote conecta los humedales de Weerribben-Wieden con el interior de Drenthe. Puedes empezar el día pedaleando entre turberas verdes y canales llenos de carrizos, y terminar la tarde en brezales arenosos con brezo púrpura y bosques antiguos, todo partiendo del mismo pequeño pueblo.
No te limites a caminar por el parque nacional, lánzate al agua. Alquila una canoa, kayak o tabla de paddle surf y navega por el laberinto de canales, carrizales y lagos escondidos. Aquí viven nutrias, martines pescadores y charranes negros. Sigue rutas señalizadas como la de 7 km desde Ossenzijl para vivir una experiencia inolvidable en los humedales.
A pocos kilómetros, el Havelterberg ofrece una ruta a pie que pasa junto a dos dólmenes prehistóricos, D53 y D54, datados entre 3400 y 3100 a.C. El D53 es el tercero más grande de NL. El sendero cruza brezales y bosques e incluye una plataforma panorámica en la cima. Es un lugar donde la geología de la Edad de Hielo y la historia neolítica se encuentran en una sola excursión.
Muchos visitantes van directos a Giethoorn, pero el pequeño antiguo puerto del Zuiderzee en Blokzijl merece tu atención. Fundado en la década de 1580 como centro de comercio de turba, conserva casas monumentales del siglo XVII alrededor de su pintoresco puerto. Encontrarás una iglesia redonda con encanto, la Grote Kerk, y un curioso cañón antiguo que se usaba como sistema de aviso de tormentas. Es mucho menos concurrido que Giethoorn y, para muchos, igual de bonito.
La red de ciclismo de la región suma cientos de kilómetros y funciona con el sistema de nodos llamado knooppunten, que te permite diseñar tu propia ruta. Desde Kallenkote puedes pedalear por praderas abiertas, densos carrizales y colinas boscosas. Haz una pausa en pueblos como Kalenberg u Ossenzijl para tomar algo junto al agua o visitar un molino de drenaje en funcionamiento.
Steenwijk es una ciudad fortificada con historia desde la Edad Media. Recibió derechos de ciudad en 1327 y desempeñó un papel clave en la Guerra de los Ochenta Años. Hoy puedes recorrer sus fortificaciones bien conservadas y visitar el museo municipal, donde se exhiben balas de cañón halladas en las murallas. En el borde del casco histórico no te pierdas la Villa Rams Woerthe, una impresionante residencia modernista de 1899 considerada una de las mejores de su estilo en NL.
Lo que hace especial a Kallenkote no es una sola atracción, sino su ubicación estratégica entre lugares sorprendentes. Dólmenes prehistóricos, el mayor pantano de tierras bajas de Europa, un pueblo de cuento sin coches, un zoológico tropical indonesio, ciudades fortificadas y siglos de historia están a tu alcance. Y al final del día vuelves a uno de los rincones más tranquilos de NL, donde solo se oyen pájaros y el suave susurro de los carrizos junto al Steenwijker Aa. Reserva tu alojamiento en Kallenkote y deja que este pequeño y sorprendente pueblo sea tu puerta de entrada a una de las regiones más infravaloradas de NL.